martes, 8 de septiembre de 2009

escala social de minusválidos

hoy pa' variar tenía que usar el transporte público, me senté. iba ya en salvador cuando sube una mujer anciana, al ver su cara de cansancio, me paré y le cedí el asiento(¡qué buen muchacho!), bueno eso ya me hace tener menos preferencia en el transporte público. Luego en Pedro de Valdivia, se sube una mujer embarazada, nadie le quiso dar el puesto, solo la anciana, al parecer entre esta mafia de privilegiados tienen un lenguaje secreto, bueno me dio lo mismo y seguí mi recorrido. en Tobalaba generalmente sube mucha gente, muchas especies, razas y cosas por el estilo. Bueno ahí pude ver a una mujer con un bebé, a la cual todos le quisieron dar el asiento(osea que mientras más a la vista esté tu complejo, más ayuda deberías recibir), yo más cansao' que la cresta decía en mi mente, 'puta la hueá a que yo estoy peor que todos estos giles y a nadie le importa porque luzco bien'. En fín, me comí esa mierda y al llegar a mi destino, Alcántara, bajé, pero no sin antes percatarme a la mayor privilegiada que inmediatamente al poner un pie arriba del metro, encontró lugar para sentarse, nada más y nada menos que 'la anciana con el bebé en sus brazos y además cojeaba', las tenía todas, así me fui pensando que nosé de qué se queja esa gente. Para la próxima saldré con mis primos bebés. un parche en el ojo y un bastón, para irme cómodo.

1 comentario:

  1. Mas cierto que la mierda.
    Yo no doy el asiento ...
    a menos que las miradas de la gente sean lo suficiente confrontacionales.
    Buen trabajo.

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